El mundo circense a través del arte contemporáneo

La relevancia que adquirió el mundo circense entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, queda reflejada en el arte a través de un extenso elenco de artistas que, atraídos por el espíritu bohemio y excéntrico del circo, quisieron capturar  la esencia de este maravilloso y catártico espectáculo visual que por aquel entonces, y muy especialmente en París, se había convertido en uno de los grandes epicentros de la vida social. Desde los motivos iconográficos más identificativos del imaginario circense hasta las emociones más dispares que encarnan sus personajes, el denominado mayor espectáculo del mundo, fue sin duda, una fuente inagotable de inspiración y experimentación en el desarrollo de las vanguardias artísticas

Piezas de Celso Lagar de temática circense vendidas en Setdart.
Fotografía de Lautrec vestido como un personaje circense y la obra de Chagall "Circus" de 1964.

En el Paris finisecular, artistas como Tolousse-Lautrec, Chagall, Picasso o Leger, descubrieron las posibilidades que este gran espectáculo les ofrecía, abriéndoles las puertas a un mundo de ensueño, donde la fantasía, la magia y el anhelo de recuperar el paraíso perdido de nuestra niñez, significaron el refugio  y la esperanza frente a las desdichas cotidianas. De este modo, el circo que desde su irreverencia y optimismo despertaba las emociones más primarias y genuinas, se  descubrió como   el escenario perfecto en el que dar rienda suelta al nuevo espíritu de modernidad y libertad que abanderaban las vanguardias artísticas. Este  espacio libre de convenciones sociales en el que fue posible creer que el mundo podía ser de otro modo, fue también el espacio  donde los colores vibrantes, el movimiento trepidante y la libertad compositiva, encontraron un lugar en el que  cobrar vida.

Sin embargo, en contraposición a esta imagen idealizada del mundo circense, fueron muchos los artistas que reflejaron la cara más cruda y sórdida que se escondía tras de sí. El circo, se transformó en una metáfora de la condición humana donde tragedia y comedia se convirtieron en las dos caras de una misma moneda. A partir de entonces, el sentimiento de  melancolía y nostalgia se identificó con la condición marginal de aquellos fascinantes personajes, que, tras apagarse las luces del escenario, vivían una realidad muy alejada del esplendor del espectáculo. Desde este punto de vista, las representaciones de Picasso son probablemente, el ejemplo más clarividente del significado  trágico que envolvió a las estrellas circenses, cuya vida  pintoresca, marginal  y transgresora, se identificó con la del propio artista. En este sentido, la figura del payaso  encarna como ninguna otra, el sentimiento de incomprensión y soledad del artista. Pero más allá de Picasso, fueron muchos los artistas españoles que como, Benjamín Palencia, Antoni Clavè, Maruja Mayo o  Celso Lagar  hicieron  de la temática circense  uno de los centros de su producción.

En el caso de Lagar, el imaginario circense adquiere una especial relevancia que da  luz a  las que  serán sus obras más famosas y a la vez, más tristes. En ellas desprende  el sentimiento de profunda soledad y desarraigo que le acompañó desde que abandonara su Andalucía natal para instalarse en la ciudad de  Paris. Tras el aprendizaje inicial que supuso el descubrimiento de las vanguardias históricas, Lagar, busca un camino de expresión propio marcado fundamentalmente por una inspiración goyesca y picassiana visible en el lienzo que el próximo día 17  presentamos  en subasta (35162347)

Sus constantes visitas a los circos ambulantes de Paris y en especial al mítico circo de Medrano  se convirtieron en la crónica  de una sociedad de entreguerras atrapada en la melancolía y la miseria, pero también, en un reflejo autobiográfico del sentir del artista simbolizado aquí, a través de la figura del payaso. Lagar retrata la soledad a la que   se enfrenta el protagonista una vez terminado el espectáculo en una escena donde rodeado únicamente por el atrezzo propio de su trabajo, destaca la silente expresividad que  se desprende tanto del  contrastado cromatismo y  atmosfera, como de su melancólica  mirada .

En definitiva, el espectáculo del circo convirtió de la mano de grandes artistas en el reflejo del espectáculo de la vida.

Lote: 35162347. CELSO LAGAR ARROYO (Ciudad Rodrigo, León, 1891 – Sevilla, 1966).
“Porto du Cirque Medrano”
Lote: 35162347. CELSO LAGAR ARROYO (Ciudad Rodrigo, León, 1891 – Sevilla, 1966). “Porto du Cirque Medrano”

Algunas obras vendidas en Setdart

Lote vendido en Setdart. CARLES NADAL. “Circo en la playa”.
Lote vendido en Setdart. ENRIQUE MIRALLES DARMANIN “Personajes del circo
Lote vendido en Setdart. CARLES NADAL. “El circo".