Written by anaad

Cruces procesionales en plata, ahora en subasta

Las cruces procesionales empezaron a usarse ya en época de Constantino, en el siglo IV. Se llevaban elevadas sobre una pértiga en las procesiones católicas. La riqueza ornamental de la cruz, así como el material utilizado, era indicativo de la importancia de la iglesia o santuario a la que pertenecía. La misma cruz de las procesiones solía servir para el altar.

Setdart presenta estos días en sus subastas dos importantes cruces procesionales en plata, una sigue la tradición gótica, la otra se inscribe en el barroco.

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Cruz procesional gótica tardia s.XVI.
En plata.
Sin contrastes.
Necesita restauración (presenta soldaduras).
Medidas: 74 x 46 x 15 cm.
Cruz procesional en plata, tipología de cruz latina cuyos brazos emulan troncos vegetales, con los perfiles dentados simulando ramas truncadas. En el centro está representado un Cristo crucificado de tres cruces, prácticamente exento. Su rostro ladeado, caído, y los músculos relajados indican el fin del sufrimiento. El brazo vertical arranca con una copa que alude al cáliz, pero al cerrarse con moldura sogueada atiende asimismo al simbolismo del orbe. Ovas y flores cinceladas revisten ambos brazos describiendo bellos diseños, y en el remate superior los dragones nos recuerdan los motivos de las gárgolas de las iglesias góticas y demás bestiario medieval, pues a pesar de lo avanzado de la época estamos ante una cruz que sigue los patrones góticos en su confección.
Este tipo de obras fueron muy comunes por su uso frecuente en rituales y procesiones en todas las iglesias católicas, siendo los ejemplos en plata los más apreciados por su valor económico tanto en el material como en la técnica empleada en ellos. Sin embargo, por el precio de éstas, fueron más comunes los ejemplos realizados en otros materiales, como el bronce, siguiendo por regla general los mismos modelos empleados para las cruces procesionales en materiales más ricos.

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Cruz procesional, mitad s.XVII.
En plata.
Sin contrastes.
Presenta pequeñas faltas, apenas visibles.
Medidas: 94 x 40 x 15 cm.; 5 x 16,5 x 16,5 cm.(peana).
Cruz procesional en plata, tipología de cruz latina y remates trebolados. En la orla flamígera central está representada una Asunción mariana, en relieve. La composición es dinámica y barroca. En el anverso, la escena la ocupa San José portando un pequeño árbol de Jesé, en lugar de su convencional representación con la vara florida. La cruz procesional reposa sobre peana de madera, de la que arranca columna acanalada de finas estrías. La verticalidad se interrumpe con bellos diseños gallonados y cilindros en los que aparecen cincelados escudos de heráldica hispánica. Los brazos están ricamente decorados con veneras y otros motivos de rocalla. Pequeños pináculos alternan con salientes calados a modo de asas. El lenguaje barroco se aprecia también en el marcado ritmo de entrantes y salientes, curvas y contracurvas que otorgan los elementos foliados, roleos y vegetación varia.
Este tipo de obras fueron muy comunes por su uso frecuente en rituales y procesiones en todas las iglesias católicas, siendo los ejemplos en plata los más apreciados por su valor económico tanto en el material como en la técnica empleada en ellos. Sin embargo, por el precio de éstas, fueron más comunes los ejemplos realizados en otros materiales, como el bronce, siguiendo por regla general los mismos modelos empleados para las cruces procesionales en materiales más ricos.

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