Written by anaad

Alexander Archipenko: el espacio, volumen en negativo

ARCHIPENKO

En un momento en que el cubismo había llegado a un callejón sin salida, el ucraniano Alexander Archipenko revolucionó el modo de entender la escultura desde un replanteamiento cubista de la forma, inviertiendo el concepto tradicional del objeto artístico, entendiendo el espacio como negativo de la masa. “La escultura debe empezar en el punto en el que el espacio es rodeado de materia”, afirmaba.

Archipenko se centró sobre todo en la figura humana, a la que dotó de tensión interna al hacerla dialogar con el espacio, entrelazando las líneas y las formas como llevando el dibujo a un plano volumétrico. Precisas alternancias de huecos y llenos, de formas cóncavas y convexas, casi como reduciendo a una expresión elemental los logros del barroco. Pues Bernini fue el primer gran maestro en penetrar el espacio con sus esculturas, en entrelazar vacíos y volúmenes.

La obra de Archipenko evolucionó con el tiempo, pues su espíritu era sumamente inquieto, pero nunca abandonó la figura humana, por más que llevó la figuración a estilizaciones extremas, a fin de expresar la naturaleza más elemental de la anatomía. De su período más cubista y sus “escultopinturas” hasta los flirteos con el dadá y el surrealismo. Asimismo, sus referentes simbólicos se ampliaron, sus alegorías entablaron guiños con un reino mítico que él mismo reinventaba.

 

 

En esta pieza, Mujer con sombrero (1954), realizada en bronce, la figura femenina queda reducida a volúmenes esenciales que se interpenetran. El artista juega con las formas curvas para evocar un cuerpo de mujer, en una línea creativa cercana o paralela a la que recorre, por ejemplo, Joan Miró en sus esculturas. Ambos, de hecho, transitan los caminos del surrealismo y el dadaísmo, creando piezas que, pese a la ausencia de realismo, juegan con las formas y el color para evocar un mundo pleno de imaginación e incluso sensualidad.

 

Alexander Archipenko (Kiev, Ucrania, 1887 – Nueva York, 1964). Escultor, pintor y artista gráfico de origen ucraniano, de 1902 a 1906 se formó en la escuela de arte de Kiev. En 1906 expuso algunas de sus obras en exposiciones colectivas realizadas en Moscú. En 1908 llegó a París con algunos artistas rusos para formarse en el efervescente mundo artístico que estaba viviendo la ciudad en ese momento, interesándose especialmente por el cubismo de Picasso y Braque. Instalado en un pequeño estudio en La Ruche, cerca de Montparnasse, en 1909 mostraría su obra “Torso” en el Salón de Otoño parisino, siendo considerada su primera obra estrictamente cubista. Posteriormente se trasladó a Estados Unidos, país del que adquirió la nacionalidad. Allí tuvo que reconstruir gran parte de su obra, ya que fue mayoritariamente destruida en la 1ª Guerra Mundial. Allí fue profesor en la Universidad de Washington, en la New Bauhaus de Chicago y en Nueva York. En sus esculturas destacó por la utilización de diversos materiales (consiguiendo efectos de transparencia, reflexión de la luz, luz interior, etc.), así como la gran importancia que daba a los espacios huecos, donde estos espacios vacíos tienen un significado tan importante como los puramente materiales, y los espacios cóncavos, tratando de que se vea el interior y el exterior de la obra, es decir, fomentando los antivolúmenes, la geometrización de las formas, siendo uno de los primeros artistas que aplicaron los principios del cubismo en la escultura. También retomó la policromía en algunas de sus obras para dotarlas de una mayor efectividad y expresionismo. Las esculturas de su célebre serie de los ‘”Medrano’”, en combinación de madera, metal y vidrio, son otros buenos ejemplos de su obra. Sus ‘”escultopinturas’” preludian los assemblages dadaístas y demuestran su interés por borrar las fronteras entre las disciplinas, aunque él fundamentalmente priorizó la investigación escultórica. El artista cuenta con una fundación dedicada a su figura. La Fundación Archipenko, ubicada en Bearsville, Nueva York, en el antiguo edificio de la escuela de arte Archipenko, es el único hogar y estudio que el artista mantuvo a lo largo de su carrera internacional. Obras suyas se exponen en numerosas instituciones de alrededor del mundo como el Art Institute de Chicago, el Museo de Bellas Artes de San Francisco, la Tate Modern de Londres, el Museo Städel de Frankfurt, el Museo Chi-Mein de Taiwan o en la colección Peggy Guggenheim de Venecia, entre muchos otros.

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